Fundación ProTundama - Editorial del mes
 
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En días recientes, la situación originada por el paro camionero en Duitama generó una sensación particular entre sus habitantes: “la ciudad corre peligro de estar paralizada”. La base de este pensamiento se encuentra en las señales cotidianas que pudimos observar, como las concentraciones de transportadores protestando a lado y lado de la carretera central del norte, los desfiles de tractomulas en el centro, o la escasez de gasolina que empezó a darse. Además, la ciudad todavía tiene fresca en su memoria la difícil situación a la que estuvo sometida durante el paro agrario de 2013, así como las alteraciones del orden público a que hubo lugar.

Sin embargo, debemos llamar la atención sobre otro paro que afecta a nuestra ciudad. No es un paro de algunas semanas, sino de varios años de duración; no es un paro que viene de un sindicato, sino desde quienes han sido elegidos para gobernar a nuestra “Perla”; no hablamos de un paro que se dé para exigir que se mejoren las condiciones de un grupo específico dentro de la sociedad, sino que nos las desmejora a todos; no es un paro, en estricto sentido, sino más bien una cuasi-parálisis que se ha apoderado lentamente de nuestra Duitama. Nos referimos a la situación que sufre la gestión pública de la ciudad desde hace varios gobiernos, incluida la actual administración.

Al revisar el Plan de Desarrollo “Duitama: Más unidos, más humanos 2012-2015” (click aquí para consultarlo), encontramos  un cuadro en el que la Alcaldesa y su equipo de gobierno listaron, hace más de 3 años, cuando estaban estrenando sus puestos, los “Proyectos Estratégicos de Inversión Pública”, que ejecutarían para cumplir con los objetivos trazados en su periodo de gobierno. Prometieron en total 53 proyectos, que involucran a todas las entidades públicas del municipio, y a algunas del orden departamental y nacional, y que van desde obras de infraestructura, hasta iniciativas turísticas y culturales.

El listado de proyectos prometidos por la Alcaldía en ese documento, que además fue aprobado mediante el Acuerdo 014 de 2012 del Concejo Municipal, inicia con el “Diseño y construcción de una intersección, tipo glorieta, en el cruce de la Avenida circunvalar de la vía Nacional que conduce a Santa Rosa de Viterbo”, cosa que obviamente no ha sucedido, e incluye otras tantas con el mismo frustrante destino. A continuación presentamos una selección de otros 10 proyectos prometidos e incumplidos:

1. La ampliación de la vía Duitama-Pantano de Vargas
2. La construcción de un parador de carga (Proyecto EJE-Transpuerto)
3. La construcción de un sistema de tratamiento de aguas residuales (PTAR)
4. La construcción de las graderías del Estadio Cacique Tundama
5. La construcción de parques biosaludables
6. La creación del Centro de Desarrollo Tecnológico Metalmecánico y del Transporte
7. La construcción y/o conformación del parque temático del ciclismo
8. Gestionar la zona franca agroindustrial del municipio
9. La construcción de un parque eco turístico
10. La creación de una Ciudadela Cultural regional

En ProDuitama analizamos el nivel de cumplimiento con base en ese listado y encontramos que, faltando 8 meses para que finalice el actual mandato, más de la mitad de todos los proyectos prometidos NO se han ejecutado, mientras que otros tantos, como el de la Carrera 20 siguen inconclusos, y sobre varios más no hay información publicada en el sitio web de la entidad que aparece como responsable en el listado. Esto es una verdadera catástrofe para el municipio: En 2012 elegimos para gobernar la ciudad a una persona que de 53 proyectos que prometió, ha sacado adelante menos del 50%, cuando resta tan poco para terminar su periodo de gobierno; si esto no es suficiente para afirmar que la gestión pública de Duitama está en paro, al menos debe dar para decir que estamos en operación tortuga.

Y aunque surgen muchas inquietudes alrededor de esta situación (¿Por qué estamos así? ¿Qué explicación tiene el gobierno municipal? ¿Por qué no han ejercido su papel los organismos de control, como la Personería Municipal? ¿A dónde se ha ido la inversión?, etc), la más importante es: ¿Seguiremos eligiendo a líderes que prometen mucho, pero entregan resultados tan pobres? Esta pregunta adquiere mayor relevancia a medida que se acercan unas nuevas elecciones en las que elegiremos a quien ocupará la Alcaldía, así como los escaños en el Concejo Municipal. 

Es nuestro deber ciudadano hacer una reflexión sobre la gran responsabilidad que tenemos al elegir a nuestros líderes, y no sólo quedarnos con las promesas (que son tan fáciles de pregonar) sino que debemos tomar una decisión informada, indagar sobre sus propuestas de gobierno, expresar nuestras preocupaciones y hacer seguimiento a la gestión pública. Todos queremos a Duitama, y solo en nuestras manos está que podamos verla mejor gobernada en el futuro.


gustavo garcia o.
4/15/2015 08:36:40 pm

Aplausos a tan acertado Editorial.

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