Fundación ProTundama - Editorial del mes
 
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Duitama, a pesar de seguir siendo un municipio que ofrece una calidad de vida relativamente buena, afronta en la actualidad grandes retos debido a fenómenos como el crecimiento de la población, la expansión de la economía informal, la creciente demanda por servicios públicos domiciliarios, el desempleo, el cambio climático, la falta de oportunidades para ciertos sectores de la población, y la merma en la seguridad ciudadana, entre otros. 

Y cuando se trata de desafíos, los ciudadanos exigen soluciones, y las soluciones suelen demandar recursos. Por eso es importante analizar con qué cuenta Duitama, y cómo está en relación con otros municipios similares, para establecer unas expectativas realistas sobre lo que la ciudad puede lograr para mejorar las condiciones de vida a sus habitantes en el corto, mediano y largo plazo.

En primer lugar debemos analizar nuestro presupuesto municipal. Como el presupuesto del año 2015 no ha sido publicado en el sitio web el Concejo Municipal ni de la Secretaría de Hacienda, tendremos que trabajar con las cifras de 2014. Encontramos lo siguiente:

  • El año pasado Duitama contó con un presupuesto general de algo más de 108 mil millones de pesos, de los cuales el 80% se destinó a inversión y el 20% a gastos de funcionamiento.
  • Tomando la proyección de población del DANE para 2014 (114.000 habitantes), Duitama tuvo el año pasado un presupuesto de inversión por habitante, de 776 mil pesos. Esta cifra es la más alta de entre las tres ciudades principales de Boyacá: Tunja tuvo 748 mil pesos en este rubro, y Sogamoso contó con $ 672 mil.
  • Sin embargo, al compararnos con otras ciudades intermedias del país, no somos los más boyantes. En 2014, Pasto (Nariño) tuvo 1,2 millones de pesos para invertir en cada uno de sus 417.000 habitantes, al igual que Yumbo (Valle) que tiene  una población prácticamente igual de grande a la de Duitama. También nos superan Envigado y Chía con 1,1 millones y 982 mil pesos respectivamente.

En segundo lugar, debemos estudiar otro tipo de recursos: los recursos humanos con los que contamos en posiciones de liderazgo en la administración pública de la ciudad. La capacidad de gestión de esas personas, también determina las posibilidades de éxito de Duitama a la hora de enfrenta los desafíos que hemos mencionado. En este aspecto encontramos lo siguiente:

  • De acuerdo con la Evaluación de Desempeño Integral de los Municipios publicada en 2014 por DNP (Departamento Nacional de Planeación), la ciudad principal con mejor gestión púbica de Boyacá es Tunja, seguida de Sogamoso y en último lugar, Duitama.
  • Según el Índice de Gobierno Abierto que publica la Procuraduría, y que mide la disponibilidad de información para los ciudadanos desde la administración local, Tunja es la ciudad con un mejor desempeño en el departamento, seguida de Duitama y, por último, Sogamoso.

Con lo anterior, podemos concluir que Duitama es actualmente la ciudad más “rica” de Boyacá en términos de la disponibilidad de recursos que el municipio tiene para invertir en sus ciudadanos. Sin embargo, no es la ciudad con el mejor manejo desde la administración pública, y por eso tenemos grandes dificultades para superar los desafíos que enfrentamos. 

La ciudad debe tratar de cambiar esta situación, ya que este es un típico caso de un círculo vicioso: si no hay una buena administración pública, aún en medio de la “riqueza presupuestal”, los ciudadanos y las empresas buscarán otros lugares donde asentarse y por ende el presupuesto disminuirá, impactando negativamente la posibilidad de la ciudad para emprender nuevos proyectos que mejoren nuestra calidad de vida. Por el contrario, si hay una buena gestión pública en la ciudad, llegará más inversión y crecimiento económico, lo cual redundará en un incremento en el presupuesto municipal, vía mayor recaudo.

En nuestra humilde opinión, la mejor forma en que los ciudadanos podemos aportar a ese propósito se materializa en dos aspectos:
  • Primero, eligiendo líderes con las habilidades, la educación y la visión necesarias, para administrar mejor la riqueza de la ciudad.
  • Segundo, poniendo nuestra mirada atenta sobre la ejecución de los recursos, exigiendo una rendición de cuentas permanente y una transparencia absoluta, que nos permitan asegurar que las cosas se están haciendo bien.




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